Care Bears
Oh, mujeres encintas o pre-fecundadas, yo os digo: nada hay más aterrador que la adquisición o pasiva recepción de objetos y complementos para bebé.Rosas, azules y melocotón, porradas de zalameros comercios hacen su agosto a costa de las cursis del mundo, desinhibidas en su condición de mamás, como si de una edulcorada patente de corso se tratase para dar rienda suelta a sus más horrendas fantasías estéticas repletas de ositos pastel.
Ningún simpático animalito estampado en soporte neonatal alguno cruzará el umbral de mi hogar, por más pálida paleta que haya empleado su enloquecido autor.
Mi Médico temeroso de que su primogénito se parezca a Miguel Bosé, y haciendo uso de su potestad de padre-de-cabeza decide que Lentejín habrá de conformarse con un único escenario desde su nacimiento hasta su adulta marcha, sin pasar ni por un segundo por los pueriles atrezzos antes mencionados.
La elección me ha sido encomendada, un delicioso y masculino dormitorio del más temprano Miami Art Decó cuya entrega espero ansiosa para esta misma tarde y donde mi pequeño repasará la historia de las Artes Decorativas de la primera mitad siglo XX mientras toma lechecita.
Cucharito dice que no existe individuo carismático, y distinguido que no haya atravesado digamos…”life-events” (o traumas) prenatales, infantiles y/o juveniles.
Libellés : Que se mueran los feos


